Risa y Caos

   Me gustaría no equivocarme nunca, hacer las cosas de una forma más ordenada y más práctica, no sembrar tantas enemistades ni ser tan torpe socialmente, llegar quizás a más gente para poder dibujar y escribir más de lo que lo hago; pero no puedo, porque soy un desastre y una persona terrible.

   Supongo que de todo ese conflicto con la vida y mi entorno salen esos chistes. No sé hacer las cosas de otra manera. Actúo por impulsos, me mueve la rabia y me gusta hacerlo todo a mi aire. Mi vida solo se pone en orden cuando dibujo o escribo, el resto del tiempo es un puto desastre.

   Una de las pocas cosas que me da paz es refugiarme en mis cuadernos y esbozar chistes con un lápiz. Ponerme delante del ordenador sin un guión previo y escribir una historia. Tener material suficiente para volver a sacar un nuevo libro. Ir a Correos a enviar los pedidos de mi web con la misma ilusión que cuando empecé a vender fanzines hace ya veinte años.

Me gustaría a veces encajar en alguna parte. Encontrar mi sitio. Salir de los agujeros donde muchas veces he acabado metido y de los que muchas veces no he podido salir solo. Me gustaría tomarme a mí mismo alguna vez en serio como artista. Hacer las cosas de otro modo. Dar con alguien que apostase por mí y me quitase una parte de todo este trabajo para poder dedicarme solo a escribir y hacer viñetas. Pero ni sé ni puedo y muchas veces no quiero hacer las cosas de otra forma.

En unas circunstancias normales, y teniendo en cuenta mi estupidez social, me leerían dos o tres personas y habría dejado de dibujar y escribir hace diez años.

Pero por alguna razón que se me escapa, sigo sacando tebeos y libros y compartiendo mis chistes e historias con mis lectores. Me miro a mi mismo, al caos que soy, y no puedo más que daros las gracias a todos los que compráis las cosas que saco, por mantenerme en esa paz efímera que me produce esto de hacer chistes, escribir y poder compartir con todos vosotros mi forma de entender la vida.

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