DEMON: «No hay nada en esta vida más perjudicial para uno mismo que pensarse las cosas antes de decirlas»

   Cuando me preguntan cuáles son mis influencias siempre digo: Roger y Tamayo del TMEO y el Azagra de Pedro Pico & Pico Vena. Sin embargo, faltaba una muy importante porque desconocía el nombre del autor.

    En mayo de 1998 hicimos Los Bocadillos de Chopes en Deifontes. Nunca habíamos visto un fanzine y el proceso para elaborarlo fue hacernos una idea de lo que debía ser tomando como referencia las páginas de Azagra. Los meses previos fuimos elaborando material un poco a lo loco. Hasta que un día María fue a un concierto y se trajo una copia de un fanzine que había comprado. Se llamaba El Equipo A y nos voló la cabeza a todos. En El Equipo A dibujaba un tal Demon. Nos hacían tanta gracia sus viñetas que hasta recortamos alguna para ponerla sin pedir permiso en nuestro fanzine. En los primeros dibujos que hacía imitaba a Demon pero ni de lejos me salían cosas tan espontáneas, divertidas y directas.

   Sacamos Los Bocadillos de Chopes. Luego dos números de El Antídoto. Luego pasaron tres o cuatro años hasta que volví a agarrar un lápiz para hacer monigotes. Iba sacando fanzines y conociendo gente que los hacía en Granada. Siempre preguntaba a todo el mundo si les sonaba El Equipo A o ese tío que dibujaba unas tiras tan graciosas, pero nadie sabía nada. Pasaron los años. Cinco, diez, quince, veinte… y ese dibujante para mí era un fantasma que había visto una vez pero nunca volvería a aparecerse.

    Mientras escribía Punki estuve buscando documentación entre antiguos discos y fanzines que conservo en casa. Hojeando Los Bocadillos de Chopes volví a encontrarme con la viñeta que recortamos de Demon y sentí de nuevo mucha curiosidad. La puse en internet con la esperanza de que alguien pudiese decirme quién era y qué fue de él. Y magia: lo encontramos.

   No podía dejar pasar la oportunidad de charlar con él.

https://www.instagram.com/eldemoncomic

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¿Quién era Demon? ¿Cuándo empezaste a dibujar? ¿Cuáles eran tus influencias? La única pista tuya en 20 años me la dio mi amigo Jorge, diciendo que le sonaba a un fanzine que se hacía en un instituto.

Bueno, primero quisiera darte las gracias por ese e-mail tan sincero que me mandaste. Para mí es un gran placer saber que algo que fabriqué hace tiempo tuviera una influencia tan positiva en alguien, concretamente tú. Gracias por todo esto.

A ver, el Demon era el vehemente alter ego de un notazas, que era yo por entonces (bueno, y ahora un poco también). Siempre he dibujado, pero en aquella época dibujaba cómics de mis colegas y amigos, me inventaba historias protagonizadas por nosotros y nos reíamos un rato. Luego ya en el instituto los protagonistas eran los profesores y algunos alumnos pero siempre siempre sin llegar a ser bullying, por supuesto. Después los protagonistas éramos la pandilla o conocidos de fuera del instituto, hasta ya las historietas de todo tipo que publicábamos en el fanzine.

Con respecto a la influencia… bueno, todo te influye, consciente o inconscientemente, pero son algunas cosas las que destacan más que otras. En mi caso era Azagra claramente. A priori puede parecer que no, pero los Mortadelos también son influencia para mí. La Espada Salvaje de Conan (salvando las distancias del Arallu), Superlópez…

El fanzine lo pensábamos, diseñábamos y producíamos en una oficina que teníamos alquilada en el centro de Granada, en una de las calles más caras y sofisticadas de la capital. Bueno, esto es mentira. Lo realizábamos en horas de clase, para no perder el tiempo de ocio fuera del instituto. Yo dibujaba en lugar de estar atendiendo al profesor. Esto es así. No me avergüenzo. También te diré que tenía una extraordinaria habilidad para quedarme con la lección mientras dibujaba y jamás jamás bajó mi nota del 7 o 7,5. Esto también es mentira.

Estuve confundido mucho tiempo pensando que te llamabas Sergio, como uno de tus personajes. ¿Quiénes eran Sergio e Isaac? ¿Sigues en contacto con ellos?

Sergio era otro de los creadores. Fue quien me descubrió el Pilot, mezcla de bolígrafo y rotulador, era el Mustang de los ballpens. Tenía la rapidez de un bic naranja, mezclada con la negrura de un Carioca negro. Me hizo muy feliz. Escribía artículos de opinión, si se le pueden llamar de esta manera, y como compañero y también notazas, salía y protagonizaba algunas historietas. Isaac era compañero de clase. Era un buen tipo, escuchaba a Queen y a veces era blanco de nuestras bromas, sin llegar a ser bullying, por supuesto; era un tipo que hacía atletismo, porque antes la gente no era runner, hacía atletismo. No los he vuelto a ver la verdad, ni de lejos, y eso que Granada es una ciudad pequeña. Bueno, alguna vez me topé con alguno, pero hace mucho mucho tiempo. Si la providencia quisiera que la casualidad llevara a cualquiera de estos dos elementos a leer esta entrevista, desde aquí voy a mandarles un abrazo y un besico pa los dos.

¿Qué os llevó a sacar un fanzine como El Equipo A? ¿Cómo lo distribuíais? ¿Número de copias? ¿Os llegaban reacciones de la gente? Además de en El Equipo A, ¿dibujaste en alguna otra parte?

Pues recuerdo cómo se nos ocurrió la idea. Yo ya tenía muchas historietas dibujadas ridiculizando a compañeros o profesores o llevando a cabo salvajadas varias, y un día en clase de historia, el profesor más aburrido de los que he tenido en la vida, nos explicó el anarquismo y nos despertó un poco la visión crítica y la necesidad de contarle al mundo las bondades y beneficios de la anarquía y la ausencia del Estado. Así que Sergio, Nando y yo nos pusimos manos a la obra con el primer número. La portada era un punki gritando mucho y muy fuerte porque le estaban grabando a fuego en la frente una A de anarquía, como a las vacas. No recuerdo qué historias había, pero creo recordar que lo abanderaba un artículo en el que criticábamos al movimiento punk por no tener mucho que ver con la realidad del anarquismo y su teoría social y política.

Llegaban reacciones positivas, claro. A todos divertían mis historietas y los artículos de Sergio, que a veces firmaba con su nombre y otras como Finito del Zaidín, que muy seguramente serían los artículos donde insultaba al alcalde, por entonces era Berbel (personajaco del P.P of course) o a la guardia civil y demás fuerzas de seguridad del Estado. El fundamento era básicamente ofender. Hoy día seríamos haters o redactores de OK Diario. No recuerdo el número de copias, no podría decirte. No sé si llegaban a 100 o 200, no tengo ni idea.

No dibujaba para publicaciones. Hacía pinturas por encargo, sobre todo carcasas de motos y cosas así. Me buscaba un poco la vida, pintaba murales, alguna persiana de algún negocio… para costearme el Isostar y el poleo menta.

Tu dibujo siempre me pareció muy bueno. No te asociaba a un chaval de instituto y de hecho pensaba que seguirías dibujando. ¿Por qué lo dejaste? ¿Lo has echado de menos alguna vez? ¿Sigues leyendo fanzines? Los tuyos, ¿has vuelto a leerlos? ¿Qué sientes cuando ves tus antiguos dibujos?

Gracias. A mí no me parecían tan buenos. Bueno, en realidad dejarlo dejarlo… siempre he dibujado pero para mí, por satisfacción. Incluso aquel fanzine también lo dibujaba para mí. En realidad, al ver de nuevo esas viñetas y esas historias veo que eran una vía de expresión, soltaba rabia y disconformidad, en un lenguaje cómico a la vista está, pero expresando un malestar y una protesta. Luego están las viñetas de la chorrada gratuita, se me ocurría una salvajada y no le daba filtro, la pintaba y pa’ lante. No hay nada en ésta vida más perjudicial para uno mismo que pensarse las cosas antes de decirlas.

Claro que lo echo de menos. Me encantaría volver a dibujar. Eso sí, ahora desde el prisma de la madurez y la degradación cerebral más absoluta. Creo que es una forma de expresión vital y necesaria para mí. Tanto si se me ocurre una tontería como si necesito blasfemar un poco. El dibujo es una forma natural de expresarme.

No leo fanzines. Leía comics y de los comics al libro. A veces me espero a la película y otras que me apetece ficción de humor, compro el ABC que es como un fanzine pero para fachas.

Pues de vez en cuando cojo mis carpetas y le echo un vistazo… Me vienen como de sopetón las mismas sensaciones que tenía para crearlas, como percibía las cosas, etc… y nostalgia, y alguna vez hasta yo mismo me he asombrado de las salvajadas que dibujaba

A nosotros nos mataba que las fotocopias en el estanco de mi pueblo eran carísimas (15 pesetas). Conseguimos que un conocido del instituto se colase en el ayuntamiento de su pueblo para hacernos las copias. Recuerdo que plastificó los ejemplares y le puso una anilla porque no sabíamos muy bien qué era un fanzine. Cuando empecé a hacer fanzines por mi cuenta tuve como referencia que el formato de El Equipo A era en A5, mucho más económico y manejable. ¿Cómo montabais el fanzine? ¿Lo hacíais en las horas de clase? ¿Os ponían caras raras en la copistería?

Bueno, esto igual te sorprende. El formato lo copié de La Espada Salvaje de Conan. Era perfecto. La portada más gruesa, el interior en blanco/negro y grapado. Lo que viene a llamarse una revista, vamos.

Pero ojo, la mayoría de comics los dibujaba en A-3, que me sobraba espacio por todos lados, y usaba Rotring muy finos con lo cual me quedaban las viñetas muy vacías… Luego me pasé al A-4 y todo esto lo reducía en la copiadora al A-5 y me maquetaba yo recortando y con pegamento de barra un primer ejemplar que era el que fotocopiaba. Lo de escanear y llevármelo al ordenador era para mí tecnología alienígena. A partir del segundo número, creo recordar, la portada la hicimos en cartulina pero de colores, dándole ya un empaque editorial como nunca antes se había visto. Y además de diferentes colores. Es decir, podías tener el número 2 con la portada azul o verde, pero nunca nunca en rosa.

Los maquetaba yo, no me ayudaban mucho la verdad. De hecho se tocaban los cojones bastante y los currelos me los pegaba yo. Pero lo disfrutaba mucho. Las copias las sacaba en una copistería del barrio estrella para mí, que era el Zaidín. Barrio clásico de trabajadores, fuente de sabiduría popular extrema y lugar grandioso que me abrió los ojos a experiencias alucinantes y alucinógenas. El Zaidín es la Alejandría de Granada.

No recuerdo que me miraran mal. Todo lo contrario, una de las copistas me hacía ojitos y algún descuento.

El recuerdo que tengo es que tus viñetas era contundentes, con una frase final muy graciosa, directa como una patada en los cojones… Luego otras eran bastante bestias. ¿Os dio problemas el contenido alguna vez?

El que pueda leer un número de El Equipo A hoy día, percibirá de manera diáfana que éramos unos desaprensivos descerebraos, sin el más mínimo criterio ni raciocinio, pero… te partías el orto. Eran mediados de los noventa y la corrección política era una fantasía lejana como la niña de Rajoy. Hoy día no podría sacar unas viñetas así sin enfrentarme a insultos y querellas varias y por supuesto el compi Sergio estaría en prisión por apología del terrorismo o alta traición al Reino de España o cualquier otro delito del S.XIX

Bueno, las viñetas buscaban la risa o más bien encontraban la risa por la propia barbaridad de la historieta. Me gustaba el gore, los comics de Lobo, el cine de terror…. y eso quieras que no, me tenía licuado el cerebro y salía lo que salía, no me culpo. Si es verdad que me llegaron algunas voces críticas y para ellos les dediqué una historieta… te puedes imaginar.

A finales de los 90 todo era un poco loco y distinto a como es ahora. ¿Cómo recuerdas esa época en la que dibujabas? ¿Dónde vivías?

Vivía en un pueblecito muy pegado a Granada capital y como tenía motillo pues la comunicación era fluida en demasía. Había que tener cuidado si se levantaba niebla densa, porque una vez me salí de la carretera con la motillo cuando bajaba al instituto. Eran tiempos de descubrimiento, figúrate, 16 o 17 años. Todo es nuevo. Mi sensación recordándolo ahora es un poco agridulce. Todo era fantástico pero a su vez todo era terrible. Ya eras un hombrecito y ya estabas en la vida real para lo bueno y para lo malo, y las pajas. Éramos muy ingenuos y a la vez muy sobraos. Recuerdo el colegueo, la música, las chicas, la mía y la de los demás, las litronas…. Yo era un truhan y un señor y me gustaban las mujeres y el vino pero con Coca-Cola. Me sentaban mal los porros así que no fumaba, sólo tabaco. Yo era más de poleo menta y proteínas y estaba apuntado al gym, que era otra cuchilla más en esa gran Moulinex que licuaba mi raciocinio.

Era una época de regocijo para los metaleros granaínos: el Espárrago Rock, los Maiden estrenando tierras nazaríes… Había muchos festivalillos y fiestas pueblerinas donde tocaban grupillos autóctonos. Luego estaba el mundo estudiantil, que siempre ha sido muy abundante y conocido en la España Citerior y en la Ulterior también y más ahora que se pasan lo del COVID por sus licenciados cojones.

La verdad es que ha cambiado mucho la cosa. Al ser una ciudad pequeña, antes era todo más provinciano. Todos nos conocíamos mejor o peor o de segundas, pero al final todos nos encontrábamos.

En conclusión, te puedo decir que fue una época de exploración y descubrimiento, pero no al estilo Pizarro, más bien cultural, espiritual y sexual.

Casi todas las publicaciones que había estaban muy influidas por la escena musical de Granada. Recuerdo la revista Bajo Cuerda y un montón de grupos como María del Mal, Tatamka, Luis Rikardo Borriquero y su amigo el Farfollas…. ¿Qué música te gustaba? ¿Qué tipos de contenidos musicales llevaba vuestro fanzine?

El Equipo A era fundamentalmente metalero y algunas pinceladas punkis que nos daba el compañero Sergio. A él lo que le gustaba era el Rock Radikal Vasco, creo que le hubiese gustado haber nacido en Rentería.

Hicimos entrevistas a Behemoth, Baal… que eran grupos granaínos. También le hacíamos publicidad a baretos jevis y nos pagaban un poquito para financiar la revista. Tendrías que ver la publicidad del pub en cuestión: a página completa, una jodida obra maestra del marketing y la promoción.

Hubo un artículo del 8º Espárrago Rock escrito por Sergio que todavía conservo. Ese mismo año el Espárrago creó un concurso para parir una mascota y lo gané. Era un espárrago escuchando música con unos auriculares y tocando la guitarra de aire. Nada que envidiar a Cobi o Curro.

En uno de los números empecé a incluir unas viñetas de tipos vestidos de Black Metal. Ya sabes, caras pintadas. No al estilo Kiss como algunos burros me sugerían, sino auténtico Black Metal Satánico, recién aterrizado de Noruega, y tuvieron bastante éxito aunque estaban bastante mal pintados. En ese momento el Black Metal era quizás la cuchilla más gorda de la Moulinex.

¿Te ha buscado alguna vez alguien por las historietas que hacías? ¿Qué piensas cuándo alguien te asocia a esos dibujos o te intenta localizar más de 20 años después?

Ojo con esto: Al año siguiente o a los dos años encontrábame yo y un primo hermano sentados en la terraza de una cafetería, justo antes de entrar al gym, cuando el camarero, jóven, se dirigió a mí preguntándome tímidamente:

-Oye, ¿tú eres el Demon? ¿El que dibujaba en unos cómics?

-Si, ese soy yo

Le respondí cortésmente y seguidamente me dio la mano:

-Encantado de conocerte tío me flipaban las historias de los tíos esos satánicos con la cara pintada.

Mi primo no daba crédito, ni yo tampoco. Al final no nos invitó a los cafés pero bueno, yo salí lleno de orgullo y satisfacción y eso luego se reflejó en el entrenamiento subiéndole por lo menos 100 o 200 kilos más al press de banca.

La verdad es que si alguien además de ti me ha buscado, no podremos saberlo jamás. El caso es que el que me ha encontrado cual Indiana Jones a José de Arimatea has sido tú. Y aquí te estaba yo esperando, guardando y velando los fanzines. Sólo el penitente pasará.

Me parece fascinante cómo me has encontrado. Pero, sobre todo, lo que más me gratifica en las glándulas es que las mierdas que dibujé hace 25 años te hayan servido para algo positivo y constructivo. Esto es como darle con el cipote en la cara a Edward Norton (el científico, no el actor) y su efecto mariposa.

¿Cuándo dejaste de publicar?¿Por qué lo dejaste? ¿Has seguido dibujando? ¿Intentaste mover de alguna forma tus dibujos en esa época?

Pues dejé de publicar ese mismo año, creo. Cuando llega junio y te dicen que tienes que repetir porque has estado haciendo el inútil durante todo el curso. Así que lo mejor era aplazar un tiempecito los cómics y así hasta ahora. También comenzaron a fotocopiarlos en una facultad, no sé cuál, y esto así no era rentable. Fuimos víctimas quizás de la piratería más abyecta.

Intenté mover mis dibujos un poco sólo, pero ya cómic más serio. Me contrataron en el diario Ideal unos meses, pero me fabricaban los chistes. Yo sólo tenía que dibujar. Duró poco. Llevé dibujos a un nuevo diario que abrió su sede en la capital, pero no me cogieron. También he realizado alguna exposición de acrílicos y acuarelas.

Así que redireccioné mi estratosférica carrera hacia el diseño gráfico y la rotulación, que me ha proporcionado alegrías mil y unos sueldos dignos de los mejores ejecutivos del IBEX 35. Puedo decir con la cabeza bien alta que me he rotulado gran parte de las mejores shawarmerías de Al-Ándalus.

Los fanzines antes los hacían otro tipo de personas. Cuando a principios de siglo los hice solo, la gente con la que me encontraba era muy diferente y se había perdido un poco el componente lúdico y de colegueo. Quiero decir, por ejemplo, que con el dinero que le sacábamos a nuestro primer fanzine lo dedicábamos a pillar taleguillos de chocolate y litronas. ¿Qué pretendíais vosotros con El Equipo A? ¿Cuáles eran vuestros intereses?

Bueno, la gente ahora está poseída por el nefando espíritu del Capitalismo, mucho más que antes. A nosotros nos bastaba con que se costearan los gastos del propio fanzine. Y si además sobraba para palmeras de chocolate y Pepsi-Colas, pues mejor que mejor. Es por esto que cuando supe que truhanes estudiantiles se estaban lucrando con nuestro trabajo, dejó de apetecerme seguir con el mundillo de los fanzines.

Si pudieses volver a finales de los 90, ¿qué cambiarías? ¿Qué consejo le darías a Demon como dibujante y a Raúl como persona?

Bien, hablando ya en serio, si pudiera volver a los noventa entre otras muchas cosas quitaría al paquete de Julio Salinas de la Eurocopa del 96 y la puta serie Friends.

Los noventa fueron prolíferos e interesantes a nivel musical pero también son reflejo de una transición por aguas turbias intermedias entre la España cateta y zafia de Jesus Gil, Ruiz Mateos, etc, que quiere entrar en el segundo milenio, encarando embelesada a una Europa que nos sigue mirando por encima del hombro, mientras se unta protección solar en nuestras costas. Cambiaría tantas cosas….

Con respecto al Demon le daría consejos técnicos más que nada y al joven imberbe Raúl, tendría que sentarme y echar lo menos 6 o 7 horas para decirle todo lo que tendría que decirle, y no tenemos una silla ahora mismo a mano.

¿Cuál es el recuerdo más bonito que conservas de cuando dibujabas? ¿Y el peor? ¿Qué le dirías hoy en día a un adolescente al que le gusta dibujar?

Pues los recuerdos más bonitos que tengo de cuando dibujaba son la ilusión con que me ponía a dibujar las viñetas y después las risas y complicidad de los amiguetes al leerlas, inmejorable.

Lo peor: darte de bruces con la realidad, descubrir el reverso tenebroso e interesado de las personas.

Pues podría darle muchos consejos a un adolescente que quiere dibujar. Pero por su condición de adolescente no me va a escuchar y va a terminar haciendo lo que le sale de las pelotas. No obstante, por si alguno se equivoca y quiere hacerme caso, le diría que tratara de empaparse de muchos autores. Que sea humilde aunque sea un máquina. Que busque su estilo, con el que él se sienta cómodo, que no tiene por qué ser el más estético y bonito. Y que sobre todo no piense solamente en triunfar y ser un Stan Lee del cómic internacional. Que dibuje para ser feliz y expresarse. Y si ya de rebote se convierte en Stan Lee, pues mejor. Que no se frustre y que se lave las manos antes y después de zurrársela, muy importante.

Para terminar quería darte las gracias por la influencia que tuviste en mí y por animarte a charlar conmigo. Ya podré citarte en todas partes y si me toca el euromillón lo primero que haré será editarte un tebeo que te haga justicia.

Bueno bueno, gracias a ti. Esto ha sido como un apoteosis cósmico. Me encantan los homenajes, sobre todo con gambas. Bueno, creo que el mejor homenaje que podemos hacernos es dibujar alguna mierda juntos, si a ti te parece.

4 Replies to “DEMON: «No hay nada en esta vida más perjudicial para uno mismo que pensarse las cosas antes de decirlas»”

  1. Flipante, todo. La historia, los dibujos, el reencuentro. La sensación tan cercana de ser un chaval que dibujaba (aunque yo nunca llegué a ser un fanzineroso como vosotros). Lo mejor que he leído en 8 meses de pandemia, Juarma.

    TENÉIS QUE HACER ALGO JUNTOS.

    Oye, una duda: al final de la pregunta de «A finales de los 90 todo era un poco loco y distinto a como es ahora (…)» hay un dibujo del índice del fanzine, y sale un casco furista con dos pistolas cruzadas debajo de «El equipo A». Yo diría que es un dibujo de Warhammer 40.000, ¿nos leerá Demon y nos lo podrá confirmar? ¿Jugaban con moñecos de soldaditos espaciales??? QUEREMOS SABER

    1. Hola soy el Demon. Pues sí, es de Warhammer. Jugaba y pintaba miniaturas. Ese dibujo es concretamente de la revista White Dwarf, usaba recortes de revistas como esa o la Heavy Rock, etc… Tengo una gran colección de moñecos…. Rol y mierdas varias… Un saludo para todos !!!

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